“Hay que ser muy conscientes de cómo queremos vivir a partir de ahora”


Lorena Álvarez

15 de Julio de 2020
Mujeres

15.07.2020. La cantante Lorena Álvarez (San Antolín de Ibias, Asturias) acaba de regresar de unos breves días de vacaciones en su pueblo natal, tras haber pasado la cuarentena en Madrid, en donde le sorprendió la pandemia recién mudada e instalada.


  • La cantante Lorena Álvarez habla con la Red Rural Nacional sobre pandemia y cuarentena, música rural, pueblos, ciudades y el verano que se le presenta

Lorena, cuyo último disco ha sido “Colección de canciones sencillas”, fue telonera en 2012 de Julieta Venegas y Nacho Vegas. Inquieta por naturaleza, no sólo compone y canta, sino que produce y realiza sus propios videoclips e ilustra sus álbumes y su web.

Conocida por hacer “música rural”, Lorena se desmarca de las etiquetas, pero contrapone su estilo de música al actual panorama de música urbana.

RRN: ¿En qué piensas que nos ha cambiado la pandemia?

Lorena Álvarez: Más que a nosotros, ha cambiado el mundo. Y eso significa que tenemos una buena oportunidad para que cada uno decida qué quiere hacer y qué puede aportar desde su posición individual. Hay que ser muy conscientes de cómo queremos vivir a partir de ahora. Al ser humano se le ha dado el poder de construir lo mejor y se está usando ese poder para destruirlo todo.

RRN: ¿Te ha afectado a tu gira de verano?

LA: Sí, pero por iniciativa propia. He cancelado yo las fechas que estaban pendientes y que podían reanudarse. Creo que no se dan las circunstancias y a mí me pilla en un momento en el que prefiero trabajar en música nueva y en encargos que tengo pendientes.

RRN: Tu música se etiqueta como “rural”. ¿Qué significa eso exactamente?

LA: Para mí, no existe esa etiqueta de primeras. Tengo mis influencias, por supuesto, pero sobre todo me dejo llevar por mis instintos a la hora de componer. Eso sí: si por “rural” el mercado entiende que es una contraposición al tipo de música urbana que se hace actualmente, entonces sí hago música rural. Al fin y al cabo, el hecho de nacer y vivir en una aldea tiene unas connotaciones distintas a las de nacer en una ciudad.

RRN: ¿Piensas que la pandemia ha propiciado una nueva mirada al mundo rural?

LA: Efectivamente, hay un cambio de mentalidad. El confinamiento nos ha hecho dar importancia a lo verdaderamente importante. El mundo se ha parado. Y hemos podido ver que antes se le daba importancia a cosas pasajeras y aparentes… Y debajo de esa apariencia vemos que hay una verdad universal a la que no prestábamos atención: la autenticidad, el amor, y la naturaleza. Es lógico entonces que la gente mire ahora al mundo rural para intentar respirar y ser más felices, libres y no vivir hacinados.

RRN: ¿Eres partidaria pues de un retorno a la vida rural?

LA: Lo rural no es defectuoso. Pero no lo idealizo. Lo ideal sería vivir en el pueblo con su calidad de vida, pero también con los servicios básicos de la ciudad: comunicación, conexiones, educación, sanidad… Vivir en un pueblo acarrea muchos problemas también. Hay falta de trabajo, envejecimiento y pocos niños en las escuelas. ¿Cómo conseguir aunar ambas cosas?

RRN: ¿Cómo será este verano para ti?

LA: ¡Pues mi verano será rural! (risas). Después del confinamiento necesito contacto con la naturaleza, así que marcho a una residencia de artistas en Los Pirineos para grabar música nueva que me han encargado.